
Dubrovnik es una ciudad con un centro histórico impresionante la verdad es que nos quedamos de piedra pero el turismo lo tiene explotado a tope a veces parece Benidorm el 15 de Agosto de la cantidad de gente que encontramos.


Lo más bonito es la vista desde el monte que domina la ciudad, desde donde se puede ver toda la bahía, las islas anexas y las murallas.

Esa mañana conocimos a Petra, una sonriente chica croata que aprende español en sus ratos libres y que haciendo un gran esfuerzo nos contó su visión acerca de la guerra entre servios y croatas. ¡Gracias Petra! Petra confía en que el espíritu joven de la nueva sociedad olvide pronto la guerra y continué sonriendo.

Después de dejar el lujo de Dubrovnik, entramos en Monte Negro. En pocos kilómetros comprobamos que este nuevo país tiene una naturaleza impresionante y un menor grado de desarrollo frente a Croacia.

Esa noche dormiríamos en Kotor. Kotor es una ciudad impresionante, no solo por contar con un impresionante casco antiguo amurallado sino por contar con un montón de bares y una discoteca como ya no recordábamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario